Primero que nada, FELIZ AÑO 2008, con este post inicio el año 2008, esta vez cargado de una inmensa indignación por la empresa Conferry que, como todos saben, mantiene un monopolio en el servicio de transporte entre la Isla de Margarita y tierra firme.
Como lo mencioné en un post pasado, mi familia decidió pasar el fin de año en la llamada perla del caribe. El viaje de ida (Puerto La Cruz-Margarita) y la estadía estuvieron realmente cómodos y aceptables.
La aventura comenzó 3 días antes del regreso pautado. Unos amigos que viajaron con nosotros, y se regresaron antes, ya nos habían advertido que el ferry se estaba retrasando hasta por 3 horas. Sin embargo, como nuestros boletos eran para el barco de las 3 de la tarde, supusimos que un retraso de 3 horas todavía estaba entre los parámetros “normales” de espera en esos casos.
Llegó nuestro día para retornar a casa. Como medidas de precaución, nos dirigimos hasta el terminal de ferrys unas horas antes para no quedar tan lejos en la cola, sin embargo el esfuerzo fue infrucutoso, igual quedamos bastante lejos del comienzo.
Al llegar (12:45 PM) comenzaron las malas noticias, un personal de seguridad nos dice “el ferry está retrasado 3 horas, ustedes deben estar saliendo a eso de las 6 de la tarde”. En ese momento nos armamos de valor, al fin y al cabo eso era lo que suponíamos que pasara. Nos quedamos en los carros haciendo nuestra super cola.
Las horas iban pasando, el sol se hacía más y más intenso, y la cola permanecía inmovil. Entre música, chistes y coversaciones llegó el momento de entrar al terminal. Como es costumbre pasamos por la aduana, revisaron las cosas y partimos a hacer una segunda cola, ésta si ya dentro del propio terminal.
Al llegar, nos volvieron a dar otra noticia, esta peor que la anterior, y es que el ferry que supuestamente debíamos abordar se había dañado, y estaban cambiándole una pieza. Esta vez la hora de salida había cambiado para las 7 de la noche.
Seguimos esperando, la cola seguía sin moverse, ya el sol comenzaba a ocultarse y la noche a asomarse. Las noticias malas seguían llegando “el ferry ya lo repararon, ahora tienen que hacerle unas pruebas a ver si puede zarpar o no, si no pasa esas pruebas, tienen que esperar que llegue un barco a las 8:30 de la noche”. Paciencia y más paciencia.
Llegaron las 8 de la noche, y por fin llegó la primera buena noticia del día “en breves momentos comenzaremos a abordar, tengan sus boletos en mano”. Velozmente todos corrimos hacia los carros para por fin abordar la nave que nos llevaría de regreso a nuestros hogares.
Pasadas las 9 de la noche, entramos en el barco, como siempre estaba abarrotado, no había puestos donde sentarse y las personas tuvieron que acomodarse en cualquier hueco que conseguían.
Ya entraba la medianoche cuando vimos las primeras luces de Puerto La Cruz. Tras 11 horas de espera finalmente llegamos a casa.
El comentario general que hacíamos las personas que nos encontrabamos en la cola y luego en el ferry es que la empresa Conferry abusa y hace lo que le pega su gana simplemente por el hecho de ser la única opción para viajar (con vehículo) para Margarita. Es increible como en este país se violan flagrantemente las leyes, cuando todos sabemos que el monopolio está prohibido.
Lo que debemos hacer es quejarnos, quejarnos y volvernos a quejar, utilizando todos los medios que tengamos a la mano, Internet, radio, prensa, televisión, lo que sea, pero debemos alzar nuestra voz y quejarnos ante el mal servicio que presta esta empresa.













